Cada día se hacen más de 11 millones de desplazamientos en la red de transporte público de Hong Kong. La red está compuesta por metro, tranvías, autobuses, minibuses, taxis y ferries.
De todas las opciones, las dos formas más habituales para desplazarse por Hong Kong que usaremos los viajeros son el metro y el ferry:
El metro de Hong Kong, compuesto de 12 líneas, es un medio de transporte rápido, cómodo, eficaz y limpio!
En Hong Kong existen 11 compañías que se dedican al transporte marítimo de pasajeros.
Los taxis de Hong Kong son rojos y blancos. El precio no es excesivo, la bajada de bandera 16 hk$ por los primeros dos kilómetros.
La mayoría de los taxistas no saben inglés, con lo que es buena idea llevar la tarjeta del hotel o el nombre del destino escrito en chino. Otra opción es llevar el mapa de la ciudad y señalar el punto.
Los tranvías de Hong Kong tienen dos plantas y ofrecen una imagen muy curiosa para el viajero. Si queremos utilizarlos, la mejor ruta va de este a oeste en la isla de Hong Kong.
La red de autobuses de Hong Kong comprende más de 200 líneas y es bastante compleja de entender. Hay varios autobuses que hacen trayectos similares (o iguales) y el precio puede variar entre ellos.
Por comodidad, coger el metro siempre que sea posible. Si queréis conocer las rutas de autobuses, podéis visitar la web de Hong Kong.
Los autobuses se pueden pagar con la Octopus Card o con monedas, no aceptándose billetes. Además de tener que llevar muchas monedas sueltas, otro problema de pagar con éstas es que los conductores no devuelven cambio.
La Octopus Card es una tarjeta recargable que sirve para todos los medios de transporte. Se puede obtener en cualquier estación de metro por un precio de 150HKD, lo que incluye 100 dólares de saldo y 50 de depósito. Al devolver la tarjeta recuperaremos el depósito y todo el saldo no usado.
La tarjeta Octopus también puede ser usada en las cabinas telefónicas, y en algunas tiendas y restaurantes.